domingo, 3 de noviembre de 2013

Autobiografia temática

Mi nombre es Natalia Sánchez Bátiz, tengo 19 años y desde que tengo memoria me lastimo mucho; en múltiples ocasiones me he fisurado partes del cuerpo, roto huesos o simplemente lastimado. Tengo dos hermanas, ninguna de ellas sufre de estos problemas, al parecer yo soy la única que salí defectuosa.

Primero voy a hablar de mis fracturas y fisuras del pie:

La primera vez fue cuando estaba en primero o segundo de primaria, no recuerdo muy bien. Estaba en una fiesta y había un juego que tenía un tubo con un espiral alrededor, subías al juego y por ahí te resbalabas. Yo estaba arriba cuando mi mamá me gritó que ya nos teníamos que ir. Por atrás me empujaron y caí desde arriba del juego al piso pero mi pie derecho se enredó en la parte de arriba del espiral. Por eso quedé colgada y mi pie se fracturó, no recuerdo bien cuánto tiempo duré con yeso pero si fueron como 2 meses.

La segunda vez que me fracturé el pie fue mientras estaba caminando en la calle con dos amigas. Al bajar una banqueta pisé mal y todo mi peso se fue al pie derecho y me fracturé el pie. Todavía no logro entender cómo se pudo romper un hueso de esa manera, pero bueno, una amiga mía, que era la que traía el carro, estaba aprendiendo a manejar y fue lo peor venir con ella manejando sin saber manejar bien en la ciudad y con los nervios de tener que llevarme al hospital. Mis papás no estaban en la ciudad, así que un tío fue al hospital y me pusieron yeso; duré con el 1 mes y medio.

La tercera vez fue en ensayos para un festival de jazz. Bailé jazz por 11 años hasta que pasó esto. Estábamos ensayando a las 8 de la mañana para un festival, yo estaba muy cansada porque un día antes había ido a un baile y me dormí muy tarde, el problema fue que tenía una parte del baile yo sola y la maestra me estaba exigiendo mucho. En un salto caí mal, todo mi peso en el pie derecho y se me fracturó. La maestra le habló en ese instante a mi mamá y me llevó al hospital, cuando llegué me dijeron: ¡Otra vez tú!, y por tercera vez me tuvieron que poner yeso en el pie izquierdo. Creo que esta vez es la que más sufrí porque faltaba 1 semana para el festival de jazz y obviamente no pude salir. Pero eso no fue lo peor, lo peor fue que mis papás ya no me dejaron volver a jazz por miedo a que me fracturara algo más.

La cuarta vez fue cuando estaba jugando tenis con unos amigos. Brinqué para poderle pegar a la pelota y caí mal, me dolía muchísimo, tuvo que ir la ambulancia por mí y me llevaron al hospital. Me fracturé el pie izquierdo por primera vez y tuve que andar en silla de ruedas por un mes y con yeso dos meses.

La quinta vez fue solamente un esguince, sinceramente no recuerdo como pasó pero sé que pasó.

Esas solo fueron las veces que necesité yeso, pero tengo que usar tobillera todo el tiempo, aunque jamás la uso porque es muy molesto, me doblo el pie muy fácilmente y me lastimo mucho. La última vez que me lastimé el pie fue el diciembre pasado, cuando me fui con una amiga a Nueva York. Caminamos muchísimo y yo no llevaba zapatos para caminar y aparte creo que el frío no ayudaba mucho. Use flats todos los días y me lastimé el pie, el último día ya no podía caminar y cuando llegue a Montreal, ahí vivía, tuve que estar en reposo una semana; no podía caminar ni a la cocina.

Ahora hablando del cuello:

Solo han sido dos veces, la primera todavía no logro explicar cómo fue, solo sé que los músculos de mi cuello estaban muy tensos y en un movimiento brusco que hice esos músculos, o ligamentos como decía el doctor, tronaron y ya no pude mover mi cuello. Tuve que usar collarín por un mes, es lo más molesto que existe.

La segunda vez fue porque estaba peleando con mi hermana, literalmente a golpes, y en un golpe me jaló del cuello y me lo tronó y ya no lo pude mover. También use collarín un mes o un poco más. Pero mis papás jamás supieron esta historia, ellos pensaron que me había caído de las escaleras.

Los dedos de la mano:

La primera vez fue jugando cuadrito con unas amigas, es un juego con balón de básquet. Una amiga era muy brusca y me aventó la pelota y me dio justo en el dedo anular de la mano derecha. Mi dedo se fracturó en tres pedazos, estaba de todos colores; lo peor fue cuando me lo acomodaron para poderme poner algo que me lo inmovilizara.

La segunda vez que me lastimé un dedo no recuerdo absolutamente nada, se podría decir que fue una fiesta muy buena y en la mañana me desperté con mi dedo meñique derecho totalmente chueco y lila. Fui al doctor y estaba fracturado.

La tercera vez fue el dedo anular izquierdo, ese me lo fracturé porque me machuqué el dedo con la puerta del carro.

Y por último el brazo:

Me caí de las escaleras y me lastimé el brazo porque caí arriba de él.

En mi casa dicen que soy Eugene (por el niño de Hey Arnold, la caricatura), niña cristal y muchos apodos más. También me dan vitaminas para los huesos, se supone que me tengo que cuidar mucho los pies porque dicen que una fractura fuerte más que tenga; me van a tener que poner clavos o algo así y voy a perder mucha movilidad en los pies.


En fin, todo me pasa pero aprendes a vivir con eso y cada vez duele menos. 

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